Underwater Sculptures in the Marine Kingdom

ESCULTURAS SUBAQUÁTICAS EN LANZAROTE

¡Bienvenidos al reino marino!

Las esculturas subacuáticas son parte de un reino oceánico que trae fantasía e imaginación, invitando a los visitantes a salir de su vida cotidiana ya entrar en una realidad completamente diferente.
El Museo Atlántico está en constante mutación. A medida que el coral crece y la vida marina se esparce, las esculturas asumen nuevas formas y colores, proporcionando una experiencia dinámica.

Si bien los grupos de esculturas pueden verse conceptualmente como un museo, cada pieza individual contiene su propio mensaje social.

Todas las fotos son de Jason deCaires Taylor.

Background

LOS JOLATEROS

Un grupo de niños en botes de bronce, llamados “jolateros”, que hacen referencia a una tradición local y también a una metáfora de un posible futuro para nuestros niños, y lo precario que sería navegar en un barco de bronce.

Background

INMORTAL

Moldeada a partir de un pescador local de la isla La Graciosa, en la costa norte de Lanzarote, la escultura está formada por una serie de palos de hormigón y representa una pira funeraria tradicional.

Background

LA BALSA DE LAMPEDUSA

Reflexionando sobre la crisis humana, basada en la pintura al óleo “La Balsa de la Medusa” (1818–1819), del pintor y litógrafo romántico francés Théodore Géricault (1791–1824). Representa cómo los marineros fueron abandonados en el naufragio de la costa de Senegal. El objetivo de la escultura es mostrar el paralelismo entre esa situación controvertida y la actual crisis de refugiados, donde muchas personas están siendo abandonadas por la sociedad, debido a la falta de humanidad. Haciéndonos pensar en esperanza y pérdida al mismo tiempo, rindiendo tributo a aquellos que han perdido la vida en su viaje. La forma del barco está inspirada en los botes que llegan a la isla de Lanzarote.

Background

DESCONECTADOS

La pareja que se toma una “selfie” nos hace pensar en el uso de las nuevas tecnologías y nos alienta a mirarnos a nosotros mismos. Esta escultura está colocada junto a “La Balsa de Lampedusa” para que la cámara tome un momento trágico y la convierta en un evento en el “fondo” que merece la pena documentar. Una dura realidad para algunos, se convierte en un espectáculo para otros.

Background

CRUZANDO EL RUBICON

“Cruzando el Rubicón” consiste en un grupo de 35 figuras que caminan hacia una pared y entrada submarinas, un límite entre dos realidades y un portal al Océano Atlántico. La pared, que es en parte industrial, en parte orgánica, se extiende a lo largo de 30 metros de largo por 4 metros de altura y contiene una única puerta rectangular en su centro. Se pretende que la pared sea un monumento al absurdo, una barrera disfuncional en medio de un vasto espacio tridimensional fluido, que se puede pasar por alto en cualquier dirección. Enfatiza que las nociones de propiedad y territorios son irrelevantes para el mundo natural. En tiempos de creciente patriotismo y proteccionismo, el muro apunta a recordarnos que no podemos segregar nuestros océanos, aire, clima o vida silvestre como lo hacemos con nuestras tierras y posesiones. Olvidamos que todos somos parte integral de un sistema vivo a nuestro propio riesgo.

Background

JARDIN HIBRIDO

Una fusión de la naturaleza y la humanidad que vive en armonía, y al mismo tiempo hace referencia a la rica vegetación de Lanzarote. Estas esculturas submarinas son mitad humanas, mitad cactus y son una parte importante del jardín botánico.

Background

EL PORTAL

“El Portal” representa una escultura híbrida animal/humana que mira en un gran espejo cuadrado, que refleja la superficie móvil del océano. El concepto, que forma parte del jardín botánico submarino, está diseñado para representar el agua dentro del agua, una interfaz o espejo en otro mundo, el mundo azul. El espejo se eleva sobre una serie de formas de cactus que contienen pequeños compartimentos y “estaciones vivas” diseñadas para atraer pulpos, erizos de mar y peces juveniles.

Background

DESREGULADO

“Desregulado” consiste en un área de juegos para niños de la que disfrutan hombres de negocios en trajes. Un columpio, un balancín y un delfín de juguete demuestran la arrogancia del mundo corporativo hacia el mundo natural. El balancín hace referencia a una bomba de extracción de petróleo, un comentario sobre el control de estos combustibles fósiles y su uso no regulado. El delfín es indicativo de la carga que estamos colocando sobre las especies marinas y su colapso final si no se controla.

Background

SESIÓN DE FOTOS

Al igual que la pareja “selfie”, estos fotógrafos inician un debate sobre el uso de las nuevas tecnologías y el voyeurismo.

Background

EL GIRO HUMANO

La última instalación en el Museo Atlántico es “El Giro Humano”, con más de 200 obras figurativas de tamaño natural que crean una vasta formación circular o giro. Consistiendo en varios modelos de todas las edades y de todos los ámbitos de la vida, el posicionamiento de las figuras construye una compleja formación de arrecifes para que habiten las especies marinas y es una declaración conmovedora que los visitantes se llevan consigo al final del recorrido. La instalación artística nos recuerda que hemos evolucionado a partir de la vida marina, y todos estamos sujetos a los movimientos y la voluntad del océano. La pieza encarna nuestra desnuda vulnerabilidad a su poder inherente, y nuestra fragilidad frente a sus ciclos y su inmensa fuerza. Proporciona el oxígeno que respiramos, regula nuestro clima y proporciona una fuente vital de nutrición para millones de personas.

No habrá dos visitas iguales al museo submarino.

A medida que el coral crece y los peces y los crustáceos habitan las obras de arte, las esculturas de cemento limpio se transforman en un arrecife de coral maduro y un ecosistema funcional. Las formas originales se oscurecen y un visitante frecuente es testigo del paso del tiempo, a medida que se producen estos cambios graduales.

La profundidad, el desove, los ciclos oceánicos y las formaciones cambiantes de la superficie del mar afectan la luz filtrada que se dispersa hacia el fondo oceánico. Como consecuencia, alteran el espectro visual del color y afectan la visibilidad de las aguas al tiempo que dan vida a las esculturas submarinas.

Las diversas formas de vida en el océano completan las esculturas, cubriendo sus cuerpos con diferentes rosas, naranjas, verdes y grises que cambian con la luz filtrada cambiante. Estos colores y tonos cambiantes y el juego suave de la luz son cualidades que comparten todas las obras de deCaires Taylor, dándoles una sensación de calma y paz, y un ambiente de misterio. Es la vida marina que transforma las estatuas de hormigón en organismos vivos texturizados.